Diseñar con metal prelacado

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Diseñar con metal lacado

El metal recubierto se emplea más o menos como la chapa común en el diseño, pero el primer material ofrece además incontables posibilidades de acabo superficial. Sin embargo, el diseñador debe tener en cuenta algunas particularidades del metal lacado para conseguir la mejor calidad funcional en sus creaciones.

  • Obviamente, lo primero que hay que tener presente es que la chapa se ha recubierto antes de su transformación. La industria utiliza recubrimientos que soportan la flexión del metal, pero no todos son igualmente flexibles. Muchos recubrimientos mantienen su adherencia incluso si la chapa se dobla con un radio mínimo (0t), pero es importante estar seguro antes de imaginar el producto. Los recubrimientos utilizados también son muy resistentes a los arañazos, pero no todos son iguales y este aspecto también debe discutirse previamente con el proveedor. En cuanto a las herramientas que se van a utilizar en la transformación, es importante tener presente que los posibles rasguños serán visibles en el producto terminado. La industria de transformación tiene varias soluciones para este problema: utilización de herramientas de buena calidad, adaptación del diseño y, en algunos casos, utilización de un film protector provisional.
  • Otra particularidad importante que hay que recordar para diseñar con metal lacado es que el recubrimiento se aplica antes de las operaciones de unión. La principal consecuencia es la imposibilidad de utilizar la soldadura tradicional. Ahora bien, no es necesariamente un obstáculo para el diseñador, porque existen muchas técnicas de unión que sí se pueden utilizar.
  • El tercer elemento importante es que el reverso de una chapa prelacada no tiene necesariamente el mismo aspecto. En algunos casos es muy útil, por ejemplo para un armario de superficies interiores sobrias, porque la chapa se pinta de color gris o blanco brillante antes de las operaciones de transformación. El diseñador debe tener presente la posible diferencia entre las dos caras. Claro que si realmente lo necesita, la industria puede producir chapa con el mismo recubrimiento por ambos lados.
  • Por último, en la fase de proyecto es importante tener presente que al menos dos bordes de una chapa recubierta no están recubiertos, y muchas veces los cuatro, porque la chapa se recorta de una cinta mucho más larga. Los bordes desnudos no siempre se ven bien y pueden ser, en el peor de los casos, el punto de partida de la corrosión. Sin embargo, la industria ha determinado técnicas eficaces para cubrirlos.

En las páginas siguientes encontrará más información sobre la transformación y la unión del metal recubierto y algunas de las soluciones habituales en lo referente a las características mencionadas...